Entrevista a Adrián González, autor de la saga ‘Myself’

Buenos días, Adrián. Myself es el título de tu primera novela editada, una saga de ciencia ficción en la que los humanos se mantienen conectados a la homónima red social, un mundo ideal donde no existen guerras, ni dolor, ni maldad. ¿Cómo surgió la idea?

Bueno, hubo muchos casos puntuales que llevaron a preguntarme: ¿el mundo se está convirtiendo en una red social? ¿Concedemos más importancia a lo que pasa en Facebook que a lo que dice la persona física? He visto cómo amistades enloquecían cuando eran eliminadas o bloqueadas de Facebook; parecía que esa persona había desaparecido del mundo, sin tratar de llegar a estar personalmente o por otros medios. De hecho, lo viví en mis propias carnes cuando en un cumpleaños me dijeron: “no la saludaste por su cumple”. Entonces, miré a los demás invitados y respondí: “estoy acá ahora y la acabo de saludar”. Claro, esta persona se jactaba de que no la había saludado mediante la red social, dándole más importancia a aquel hecho que al de haber asistido. Esto te hace dudar de la humanidad y pensar: “¿qué pasaría si…?”. Así fue tomando forma Myself, hasta llegar a la red social utópica y catastrófica para la humanidad.

 

En Myself, se percibe la influencia de los videojuegos y los juegos de rol que te acompañan desde niño. ¿Hay alguno que te haya inspirado en especial al escribir esta historia?

Todos en conjunto me ayudaron a imaginar Myself, a ver las redes sociales desde el punto de vista que lo hago, pero ninguno de ellos en particular llegó a inspirarme para crearlo. Sin embargo, siempre llevan a mi mente al límite de lo pensado. Dan ocurrencia a hechos, actos, o me inspiran día a día en la escritura.

 

¿Qué mensaje has querido transmitir con la novela? ¿Cuáles son los principales temas que abordas?

Lo superados que estamos por estas masivas redes sociales que, con el mal uso, nos involucionan como sociedad. El concepto de la novela se basa en las buenas y malas formas de usarlas. Muchas personas muestran sus trabajos, artes, se dan a conocer por estos medios, se comunican con extranjeros, trabajan desde la distancia e incluso estudian. Y otras malvenden información, desgastan con quejas y peleas, los grupos se vuelven tóxicos… Podemos denigrar a una persona con millones de seguidores sin tener prueba y nadie justifica nuestros actos, ni los ampara ni los detiene. La gente es dueña de la verdad con solo escribirla mediante estos masivos sitios de comunicación, ya sea Facebook, Twitter o WhatsApp.

Los principales temas abarcados son la sociedad y las redes sociales, en este caso, la única: Myself.

 

En esta primera parte de la saga Myself, presentas un universo complejo y un desenlace aún más impresionante. ¿Qué te ha resultado más difícil al escribirla?

Dos conceptos me llevaron a reescribirla más de una vez. El primero fue adentrar al lector actual a un mundo que sintiese cercano, con todas las redes sociales que tiene al alcance de su mano, y, sin decirlo, mostrar mediante la heroína cada una de las diversas plataformas que hoy nos mantienen activos tanto tiempo en el móvil. El segundo fue el final que, tal como quedó, se convirtió en un capítulo propio, llegando al dramatismo que requerían tanto esta novela como su continuación.

 

Katarina es la narradora y la protagonista indiscutible, pues se convierte en nuestra heroína y todo lo que vemos queda atado a ella. ¿Cómo fue el diseño de este personaje?

Para evadir ciertas casualidades de ida y vuelta desde Myself y la realidad, llevé al extremo la necesidad de supervivencia del personaje y nada mejor que ponerlo junto a una hija. Tal vez podría haber sido un padre, pero creo que el amor maternal lleva pasos adelantados y que, junto a estos sentimientos, hago relucir al personaje. Esto hace que acepte y rechace a la vez a la red social que tanto necesitaba en su vida solitaria.

 

A los 13 años, los juegos de rol te sirvieron para hacer tus propios juegos, los cuales te encargabas también de ilustrar. ¿Cómo eran? ¿Alguno de ellos tenía el tono futurista de Myself?

Eran grandes carpetas con dibujos de los personajes a elegir, enemigos, decenas de mapas, armas, armaduras, planillas, etc. La mayoría de ellos se desarrollaba en la época medieval o en otra cercana a esta. Unos pocos fueron de ciencia ficción, pero mucho más avanzados que la época de Myself, con naves intergalácticas, armas láser, escudos, etc. En el 2016, retomé estos juegos, haciendo uno en forma digital, y hace unos meses, comencé a crear uno en formato online para plataformas como pc, Xbox, o PlayStation. Este último es un proyecto a gran escala, pensado a varios años en el futuro.

 

La novela tiene unas bases sólidas, fruto de un duro trabajo como escritor autodidacta. ¿Qué métodos y rutinas sigues?

La estructura de las novelas que escribo lleva el mismo método: comienzo por una idea y luego desarrollo una sinopsis, una escaleta (división de capítulos de la sinopsis), los personajes principales, los secundarios y los antagonistas. Todos esto va en diferentes carpetas en el ordenador. Aunque llevo todo organizado, empleo un cincuenta por ciento de estructura y el otro cincuenta de improvisación. A veces, las ideas que surgen según voy escribiendo incluso son mejores o agregan mayor impacto a la novela, a los personajes y al lector. Pero nunca me desvío del concepto, de la idea, de la escaleta o de la misma sinopsis.

 

¿En qué momento supiste que querías ser escritor?

En el momento en que estaba intentando crear una historieta en la facultad para un final. Entonces, inventé Myself y le dije al profesor: “Esta historia es para escribirla”. Decidido a esto, empecé a relatar la novela que ahora está a la venta al público de todo el mundo. Gracias a esta experiencia, pude crear maravillosos mundos en varias novelas, novelas cortas, relatos y microrrelatos.

 

Si existiese la posibilidad de conectarse a un mundo virtual como Myself, ¿vivirías allí o te resistirías?

La pregunta es difícil de contestar porque, como autor del título, diría que no, pero, como persona, diría sí sin dudarlo. Es un mundo que ofrece paz, tranquilidad y una vida plena. ¿Quién se negaría sin saber los inconvenientes que vienen detrás? Porque hoy mismo, en el consumismo, degastamos incluso a sabiendas un mundo limitado y mantenemos un flujo de vida normal sin remordimientos, incluso padeciendo el deterioro del medio ambiente.

 

Después de publicar el primer tomo de Myself, ¿nos podrías dar un adelanto de lo que nos espera en las próximas entregas? ¿Qué proyectos te esperan?

La próxima entrega veremos una Katarina más activa en la red, experimentada y decidida. Veremos un Myself más amplio y vagaremos en las mentes ajenas de otros humanos en el mismo estado de Katarina. Y el factor principal del libro será el metaverso, un paso más allá de la realidad virtual.


  • Nombre: Adrián González.
  • Género: novela de ciencia ficción.
  • Bio: Adrián González creció en una pequeña ciudad del interior de Buenos Aires en los años 80. Desde muy pequeño, tuvo el placer de poder disfrutar de las primeras consolas de videojuegos y con cada generación de ellos. Alentó así su imaginación, que explotó a los trece años cuando conoció los juegos de rol; en aproximadamente cinco años, logró crear unos veinte juegos, incorporando, en el transcurro, un estilo autodidacta de dibujo. Pasó el tiempo y siguió con cada una de las cosas que le apasionaban, hasta dar con el libro exacto que desbordaría todo el entusiasmo que algún día quería transmitir. En la facultad, entendió que lo suyo no era la historieta, sino la escritura. Fue de esta forma cómo, hace unos tres años, decidió convertirse en escritor. Trabajó duro en un mundo donde apenas tenía conocimiento, se esforzó, creó, reescribió y volvió a crear Myself, su primera novela y su inicio como profesional.
  • Página web del autor: https://lasescriturasdeqetra.wixsite.com/home

Libro: Myself (parte 1)

 

Disponible en:

Reseña 'Intensa levedad', de Pury Estalayo

5 marzo, 2018

Reseña sobre 'Myself', primera parte de la saga de Adrián González

5 marzo, 2018