Carta de presentación para enviar tu obra a una editorial

Uno de los momentos más emocionantes y satisfactorios, a la vez que desconcertantes, que puede vivir un autor novel o inédito, se produce en el momento justo en el que teclea el último punto final a su obra o, en su defecto, cuando teclea esa palabra tan conocida como crucial en la literatura: FIN.

Atrás han quedado meses o años de trabajo, desvelos, saturaciones, bloqueos mentales, encierros prolongados, indecisión, relectura, reescritura, corrección ortográfica, etc., y ahora ya está, una meta lograda.

A partir de ahí, los escenarios pueden ser varios como realmente nulos. ¿Y ahora qué?, nos preguntamos. Si somos sensatos y tenemos los pies bien puestos sobre la tierra, sabremos que el camino para que nuestra «obra» llegue a la imprenta y la abandone en dirección a las librerías puede ser… largo.

El mundo de la literatura puede ser bello como también trabajoso y, claro que sí, hasta injusto. Publicar un libro puede ocurrir de muchísimas maneras. Veamos las más habituales (desde las menos probables hasta las más probables) e hipotéticas:

  1. Envíar tu obra a una editorial. Este es el paso lógico, luego de haber enviado tu «original» a la editorial, hayan decidido a tomar en cuenta tu propuesta y quieran publicarte. Esto suele ocurrir muy poco o de manera fortuita. Es más, a día de hoy, soy muy pocas las editoriales que mantienen abierta la opción de «envío de originales no solicitados». Si lo quieres comprobar, ve a su página web de la editorial que te interese, concretamente a la pestaña «contacto», y sal de dudas.
  2. Contratar los servicios de un agente literario. Este sería el segundo escenario: que hayas contratado los servicios de un agente literario, este se haya esforzado para mover sus contactos y, gracias a su trabajo, haya dado con la editorial, sea cual sea, que esté dispuesta a publicarte. Esto ya es más probable que la opción 1, aunque, si somos autores desconocidos, tampoco es una señal de garantía.
  3. Un editor amigo y/o conocido. Esto es poco posible, pero no hay que descartarlo, es decir: que tu obra haya llegado a manos de un editor por medio de conocidos. Gracias a un significativo despunte de tu carrera como escritor (un primer libro muy bien acogido por los lectores, publicaciones aquí o allá en revistas literarias de cierta presencia en el sector editorial; un blog personal con muchas visitas y muchísimos comentarios, etc.). Esto ya entra en los parámetros de lo probable.
  4. Certamen Literario. Al día de hoy la opción más «probable», que tu obra haya ganado el primero lugar de un certamen literario que, como premio, incluya la publicación. Aquí no hay alternativas: tu libro será publicado sí o sí.
  5. Autopublicación del libro. Que optes por la alternativa de la autopublicación. En este caso, no habrá inconvenientes: si cuentas con un presupuesto, tu libro saldrá publicado en menos de lo que te imaginas.

 

No obstante, supongamos que tus opciones se reducen a una, a la primera: tienes iniciativa y quieres intentar que tu obra llegue a un editor por medios propios y sea valorada. Bien, lo puedes hacer sin ningún problema, pero para ello, debes seguir ciertos pasos.

 

¿Cómo debes enviar tu obra  a una editorial?

Lo primero, y quizás lo más importante, es tener lista una carta de presentación y una sinopsis de tu obra. De la misma manera que cuando envías tu CV solicitando un puesto de trabajo, aquí también debes ser cuidadoso, astuto y esmerado. En especial porque los editores y agentes literarios suelen ser personas muy ocupadas. Lo que necesitan para abandonar esa dinámica es una buena razón, un buen motivo que justifique romper su rutina y detenerse a leer a un autor desconocido. Si es que realmente ha pulsado los botones adecuados y dado con el momento justo.

Para procurar que esto ocurra, más allá de volcarnos de lleno solo en nuestra sinopsis, debemos también estar atentos de la redacción de la carta de presentación (o del e-mail de presentación, si lo preferimos), de tal manera que esta, como ya dijimos, sea atractiva y despierte interés. Se trata, como en muchas ocasiones, de buscar un equilibrio entre hablar un poco de ti, como autor, y de tu obra. Incluyendo a quién va dirigida (qué tipo de lectores) y por qué crees que vale la pena publicarla.

No seas demasiado sucinto y no demasiado extenso: equilibrio.

 

Consejos para redactar una carta de presentación

  1. A la hora de redactarla, evita caer en situaciones que provoquen lástima desde una falsa afectación y que puedan justificar tu falta de profesionalidad: «No merezco formar parte de su catálogo, ya que aun estoy en pañales. Tan solo me gustaría disfrutar el honor de que lean mi humilde novela. Soy consciente de mis debilidades como escritor y, de hecho, mi novela la envío sin ningún tipo de corrección porque creo que…».
  2. Procura ser preciso y no incluyas información personal irrelevante del tipo: «Estudié esto, me gradué con honores de aquello, luego me matriculé en esto otro, asistí a los talleres de escritura de fulano y de mengano; luego, para hacer algo de dinero, empecé a trabajar como asistente de o como camarero en, hasta que un buen día…».
  3. Olvídate de la idea de que los editores van a robar la idea de tu libro o a plagiarla, porque no ocurrirá: «Adjunto copia del formulario del registro de la propiedad intelectual de la obra y me gustaría que, de ser de su interés, me enviaran un comprobante de recibido, firmado y sellado, así como un documento en el que detallen que no harán uso de ningún tipo de todo lo que aparece en el archivo que les envío…».
  4. Evita incluir comparaciones acerca de ti y de tu obra: «Mis amigos me dicen que soy una especie de Carver, Murakami y Marías, aunque en mis textos se puede ver que me acerco más a un Bolaño posmoderno, ya que mis ídolos son, entre otros, Rulfo, Onetti…».
  5. No hace falta que expliques los procesos internos que te han llevado a escribir tu obra: «Mi novia me dejó, así que caí en depresión y fueron doce meses de lucha constante contra mí mismo, tocando las profundidades, debatiéndome entre seguir o acabar con todo de una vez, desangrándome por dentro, hasta que por fin vi la luz, la luz de la página en blanco que…».
  6. No contactes a ninguna editorial o agente literario si no has terminado tu libro: «Ahora mismo llevo escritas 300 páginas y considero que para finales del mes entrante, la tendré lista. Se trata de una historia trágica y cómica a la vez que transcurre en…».
  7. No menciones el tema de las ventas, del porcentaje que te corresponde como autor y de cómo la editorial maneja este tipo de asuntos: «Dada la extensión y el tipo de novela, considero que el precio de venta podría oscilar entre… de tal manera que el porcentaje… aunque estoy abierto a llegar a un acuerdo que beneficie tanto a… como a…».

 

Con estos ejemplos, ya te puedes ir haciendo una idea de cómo debería ser esa carta de presentación.

Pero sobre todo, de lo que no debes hacer, especialmente cuando eres un autor desconocido. ¿Por qué? Pues porque simple y sencilla estarás perdiendo el tiempo. No olvides que no eres el único que está intentándolo. Como tú, habrá cientos.

 

Conclusiones sobre la presentación de tu obra a una editorial

Es importante que no te dejes llevar por clichés o por lo que puedas haber visto en alguna película (hay muchas acerca de escritores, etc.). Haciendo un resumén de todo lo expuesto para que te quede claro qué hacer y qué no hacer a la hora de redactar una carta de presentación para enviar tu obra a una editorial, toma nota:

a. Redacta lo que consideras pertinente

Hazlo de la mejor manera posible, cuidando siempre las faltas de ortografía, sin caer en los extremos de lo personal e impersonal

b. Sinopsis

Recuerda que se trata de una resumen que refleje las acciones más importantes de la trama, así que no debería de llegar ni siquiera a una página.

c. Crítica

Un par de líneas de interpretación crítica sobre tu novela o conjunto de relatos.

d. Algunos capítulos de tu libro

Como mucho, las primeras cinco páginas de tu libro, o bien, los primeros dos capítulos, si lo deseas. Con eso es suficiente.

e. No adjuntes tu fotografía

Por el momento no es necesario que adjuntes foto tuyas ni una biobliografía detallada, así que ahórrate la molestia y no caigas en la trampa de parecer pretencioso.

 

En caso de que te sientas incapaz de redactar esta carta de presentación y de enviar lo necesario (sinopsis, capítulos iniciales de tu obra, etc.) puedes buscar ayuda en alguna agencia de servicios editoriales. Por un precio razonable, algún profesional del sector podrá asesorarte y ayudarte a realizar este paso con efectividad y sin complicaciones. Hay que tener en cuenta que las agencias que se dedican a brindar este tipo de servicios editoriales suelen estar en estrecho vínculo con las editoriales, por tanto saben el cómo y el qué a la hora de redactar una carta de presentación.

Del mismo modo, están actualizadas sobre los cambios en las políticas editoriales, de modo que posiblemente también puedan asesorarte en otros ámbitos.

Hecho todo esto, siéntate a esperar y cruza los dedos para que seas uno de los elegidos.

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One Thought on Carta de presentación para enviar tu obra a una editorial

  1. pues gracias

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